Hermanos y hermanas de la Antigua y Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima del Amparo en su Gracia y Esperanza
Después de los últimos 8 años como Teniente Hermana Mayor, los dos mandatos de N H D Javier Sánchez Abarca, y, sobre todo, una vida entera sintiendo lo que significa ser parte de esta Hermandad al haber tenido la fortuna de conocer la devoción al Señor desde que nací, he creído oportuno que, en esta etapa tan importante para la Hermandad, es el momento de presentar mi candidatura a Hermana Mayor de esta corporación.
Como decía, he tenido la fortuna de estar desde pequeña cerca del Nazareno o, como decimos los antiguos de esta Hermandad, de Jesús. Todo esto se debe gracias a mi padre, quién fue también Hermano Mayor, el cual me supo enseñar a querer, vivir y disfrutar de todas sus bondades, tanto humanas como espirituales, en mi encuentro diario con el Señor. Una Hermandad en la que he vivido la evolución desde no poder vestir la túnica por ser mujer, hasta poder llegar a convertirme en la primera mujer que ostente el cargo de Hermana Mayor, siendo testigo, madre y transmisora de Fe, al igual que lo hiciesen aquellas mujeres que comprobaron el milagro de la Resurrección de Jesucristo.
En un momento tan importante para asegurar el futuro de la Hermandad, donde se celebrará próximamente el tercer centenario fundacional, no se me ocurre mejor homenaje a mi padre que asumir la responsabilidad de dar este paso tan importante en mi vida, esperando que se pueda sentir orgulloso de ver a su hija cumpliendo un sueño y siendo capaz de transmitir lo que significa tener presente al Nazareno los 365 días del año.
En este paso tan importante y cargado de responsabilidad, tengo la fortuna de no afrontarlo sola, sino con una candidatura formada por hermanos tremendamente ilusionados por trabajar para nuestra Hermandad. De ellos, nueve proceden de la Junta de Gobierno actual, en la que aún nos han quedado grandes retos y proyectos por poder finalizar.
También se incorporan nuevos hermanos, de cara a completar un grupo humano y de trabajo equilibrado, lleno de buenas personas, que también contará en el día a día con todas las personas que formamos esta gran Hermandad.
Para ello, promoveremos la vida interna de la Hermandad, en el más amplio abanico de posibilidades que podamos ofrecer a nuestros hermanos, siendo nuestra intención la participación de todos, como ya se ha venido realizando durante estos años. Estoy convencida que esta forma de actuar llevará a la comprensión y armonía entre todos pudiendo ser como una gran familia.
Uno de los objetivos principales será dar estabilidad y continuidad a todo lo mucho y bueno que se ha hecho en los últimos años, donde, en mi opinión, la Hermandad ha experimentado un crecimiento en todos sus fines altamente positivos. Se continuarán fomentando las actividades de Caridad y Obras Asistenciales, con la creación de nuevos proyectos que permitan potenciar la Bolsa de Caridad como serán la Beca de estudios “Carlo Acutis” con la que ayudaremos anualmente a un seminarista o el inicio del “Fondo Santa Ángela de la Cruz”.
Se trabajará por finalizar el gran proyecto en el que lleva inmerso la Hermandad los últimos años, como es el dorado, obras pictóricas e imaginería del paso de Nuestro Sagrado Titular que permitirán completar el Programa Iconográfico orientado a transmitir un mensaje catequético a todas las personas que lo contemplen. Este es uno de los principales motivos por los que se debe adaptar la actual Casa Hermandad, así como buscar posibles nuevas instalaciones que nos permita, además de la buena conservación de nuestro patrimonio, desarrollar todas las actividades necesarias para el buen funcionamiento de una Hermandad como la nuestra.
Tampoco me quiero olvidar de la juventud, uno de nuestros pilares fundamentales, es un cordón que nunca se debe romper y más en una Hermandad como la nuestra, de gran antigüedad, pero con mucha vida. Esta candidatura ya es representativa de la juventud, son el presente activo, comprometido e ilusionado, en definitiva, son nuestro futuro, siendo también conscientes y respetuosos con nuestro pasado y nuestra historia. Aquí reside la importancia de revitalizar la Hermandad, ellos son los responsables de salvaguardar este precioso legado.
Por supuesto que tenemos que seguir avanzando, inmersos en la sociedad del siglo XXI, dando testimonio de lo que somos y de lo que nos enseña Nuestro Titular en su -aceptado por amor a la humanidad- Vía Crucis. Por ejemplo, fomentando la estación de penitencia de la Madrugada del Viernes Santo como un momento de recogimiento, silencio y oración comunitaria, desde el anonimato del antifaz, expresando nuestra voluntad de proclamar el Evangelio y de caminar como comunidad que carga con la cruz tras los pasos de Nuestro Titular.
Este equipo humano tiene claro que la Hermandad debe continuar creciendo como un vector devocional y evangelizador de la Fe cristiana. En estos tiempos en los que la sociedad en demasiadas ocasiones carece de valores, la Hermandad debe ser un referente para aquellos que buscan profundizar o iniciarse en los valores cristianos. Por este motivo, la candidatura que proponemos quiere, con todo su esfuerzo y sacrificio, hacer que la Hermandad pueda suponer para muchas personas “El camino a Jesús“. Es por esto que esta frase se convierte en el lema de nuestro programa de trabajo que esperamos pueda estar a la altura de las necesidades y demandas de nuestros párrocos y hermanos, y que iremos desgranando a lo largo de las próximas semanas para que conozcáis las acciones realistas y comprometidas que queremos impulsar durante los próximos años.
Gloria al Señor, Padre Nazareno
María Antonia Lucendo Dorado

Comentarios
Publicar un comentario
Si deseas dejar algún comentario, puedes hacerlo aquí